Skip to main content

4 quejas de los docentes… y 4 soluciones

En el siguiente artículo, Justin Tarte habla de seis problemas y trabas que, muy habitualmente son motivo de queja por parte de los profesores en todos los niveles educativos. A cambio, propone sus propias reflexiones y soluciones. ¿Se te ocurren otras soluciones? Esperamos tus comentarios.

  • TIEMPO (No hay suficiente). Todos estamos muy ocupados, pero eso no significa que podamos buscar, explorar y probar cosas nuevas e ideas interesantes. Teniendo en cuenta que las TICs nos permiten conectar a través de redes sociales, comunidades y blogs con colegas de todo el mundo, la búsqueda se facilita mucho. Otros profesores estarán dispuestos a ayudarnos y apoyarnos a través de propuestas, retroalimentación o explicando sus metodologías e innovaciones. Hazte estas dos preguntas:
    • ¿Estoy siendo el tipo de docente que yo quisiera para mis propios hijos?
    • ¿Estoy tomándome el tiempo que necesito para explorar nuevas metodologías que ayuden a mejorar mi práctica?
  • CANTIDAD (Hay demasiados estudiantes). El número de estudiantes en las aulas seguirá en aumento y es verdad que es una preocupación. ¿Te has puesto a pensar si podrías apoyarte en 3 o 4 estudiantes para que te ayuden en la dirección de la clase?
    Si sacas provecho del trabajo en grupo, será más sencillo. Así, podrás dedicar tiempo a tutorizar con más profundidad al alumnado que presente algún tipo de dificultad real.
  • TECNOLOGÍA (Tanta TIC e innovación me dan miedo en la práctica). Intentar hacer cosas nuevas puede despertarnos temor, es completamente comprensible. Todos tenemos una zona cómoda y unos mecanismos “supervivencia”. Pero, si somos docentes, deberíamos ser capaces de superar estas barreras y seguir adelante; lo normal es que seamos capaces de compartir conocimientos, educar y enseñar. No tenemos por qué temer pedir ayuda, orientación y consejo. Lo peor que puede pasarte es que aprenderás a hacerlo mejor la próxima vez.
  • RECURSOS (son insuficientes). Los presupuestos se reducen cada vez más; la falta de fondos nos priva de ciertas herramientas que, sin duda, nos vendrían bien para innovar desde el punto de vista metodológico. El que contemos con menos recursos a nuestro alcance, nos obliga a encontrar nuevos modos de dar la clase, de trabajar en el aula y alternativas que, al final, también son innovación. Por otro lado, hay mucho software y material gratuito y, por ejemplo, no hace falta que todos tus alumnos y alumnas tengan una tableta en su mesa para usarlo en clase; basta con que tú tengas.

Artículo basado en “6 solutions to most common problems” por Justin Tarte.