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Cómo promover la inclusión digital y parar el Cyberbullying

Los avances tecnológicos han proporcionado a los docentes una serie de herramientas y oportunidades que no tenían hace cinco, 10 ó 50 años. Gracias a la transmisión de vídeo directo, pizarras, y de otros aparatos y tecnología de bajo costo, de decenas de docentes son ahora capaces de llegar a un público más amplio, con menos fondos, desde casi cualquier parte del mundo.

Estas innovaciones proporcionan a los maestros y profesores muchas más oportunidades y métodos de enseñanza creativa, además, también aportan nuevos temas.

Los beneficios de la tecnología en el aula

Los docentes modernos se están utilizando tecnología en el aula. Una encuesta reciente de la compañía de la educación digital TES Global encontró que el 84% de los profesores ya han incorporado algún tipo de tecnología en su enseñanza. Los maestros están listos para usar la tecnología en el aula después de que han utilizado de manera personal tabletas, computadoras portátiles, aprendizaje basado en juegos y auriculares de realidad virtual.

Más tecnología en el aula no es simplemente un método de enseñanza de moda, sin embargo; puede proporcionar a los estudiantes con necesidades especiales o discapacidad una mejor oportunidad de prosperar.

Más tecnología en el aula también puede beneficiar a los estudiantes avanzados. Nuevos dispositivos y el software pueden ayudar a los maestros a desafíar a sus estudiantes dotados de manera individual. Esto mantiene a los estudiantes dotados dedicados, mientras que otros estudiantes aprendan a su propio ritmo.

Nuevas oportunidades, nuevos peligros

Para los profesores que incorporan más de estas herramientas en sus aulas y profesores que enseñan en línea, la tecnología también puede presentar problemas nuevos. A medida que los estudiantes interactúan más a través de los medios digitales, el riesgo de acoso cibernético también aumenta.

El ciberacoso tiene una definición amplia que abarca toda la intimidación que se lleva a cabo por vía electrónica, ya sea a través de texto y correo electrónico o en sitios web y redes sociales. Aparte de la intimidación directa, el ciberacoso puede tomar la forma de perfiles falsos en redes sociales, para compartir fotos sin consentimiento, y los rumores en línea.

De acuerdo con el Centro de Investigación de Cyberbullying de 15,000 estudiantes de secundaria y preparatoria, casi el 26% han experimentado al menos alguna forma de acoso cibernético en su vida.

A pesar de que se lleva a cabo en línea, el ciberacoso tiene consecuencia en la vida real. Este problema ha estado ligada a acciones suicidas, comportamiento antisocial, baja autoestima, ira, abuso de sustancias, la delincuencia, la escuela y los problemas emocionales, entre otros. El riesgo de acoso cibernético puede aumentar de forma significativa con el uso creciente de dispositivos habilitados para Internet, tales como tabletas y computadoras portátiles, o el aprendizaje en línea.

Como docente, es importante conocer las señales de advertencia y estar alerta sobre el acoso cibernético. Aunque la tecnología puede haber ayudado a crear este problema, más de lo mismo en realidad podría ser la solución.

El director de la escuela es el único que tiene acceso a la información que se envía, permitiendo a los estudiantes confianza en la seguridad de la aplicación y lo que informan. A través de la aplicación, los estudiantes pueden reportar en secreto y de forma segura fotos, mensajes y capturas de pantalla del ciberacoso que están experimentando. La aplicación permite que el sistema escolar algún descuido en el uso de la tecnología en el aula.

Artículo basado en “Play Nice! How to promote digital inclusion and stop cyberbullying” por Marian Oswald.